Así el hombre yace, y no se tornará á levantar: Hasta que no haya cielo no despertarán, Ni se levantarán de su sueño.
Y á José dijo: Bendita de Jehová su tierra, Por los regalos de los cielos, por el rocío, Y por el abismo que abajo yace,
Y serás como el que yace en medio de la mar, O como el que está en la punta de un mastelero.
Habla, y di: Así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, Faraón rey de Egipto, el gran dragón que yace en medio de sus ríos, el cual dijo: Mío es mi río, y yo me lo hice.
Porque eres tan hermoso, desciende, y yace con los incircuncisos.
Y diciendo: Señor, mi mozo yace en casa paralítico, gravemente atormentado.